-----Mensagem original-----
De: Romeu Olmar [mailto:olmar@mndh.org.br]
Enviada em: sexta-feira, 8 de outubro de 2004 17:34
Para: 'Rosiana'; 'Carbonari (MNDH)'; 'Irene Santos MNDHCO'; Isaias Rocha; 'João Frederico dos Santos'; Joisiane; Joisiane Sanches Gamba
Cc: Vera Lucia Marques Tavares Marques Tavares; Ana Mélia Campos Mafra; Ana Mélia Campos Mafra 2; Ângela dos Santos; Ângela dos Santos 2; Ariel Alves; Ariel Alves 2; Cynthia Maria Pinto da Luz; Elcio Pacheco; Elias Canuto Brandão; Gilson Cardoso; José Claudio Rocha; José Claudio Rocha; Pe. Guilhermo; Rosenária Ferraz; Vera Lúcia Marques Tavares 2; 'Pierre Toussaint Roy'; 'Aldenice Rodrigues Teixeira'; 'Estrela Dalva Amoedo'; 'João Frederico dos Santos'; 'Joisiane Sanches Gamba'; 'Marta Falqueto'
Assunto:

 

Companheir@s,

 

Renunciou nesta tarde ao cargo de Secretario Geral da OEA, Miguel Angel Rodriguez, através de uma carta (em anexo) dirigida ao Presidente do Conselho Permanente, Embaixador Aristídes Royo, do Panamá. A principio, assume de modo interino Luigui Einaudi, experimentado diplomata, que tem conhecimento sobre os assuntos interamericanos e grande experiência na busca de soluções para os mais difíceis conflitos. Einaudi, pesquisador do Inter-American Dialogue - um grupo de estudos e ação política baseado em Washington - é funcionário do departamento de estado americano, aposentado em 1997 depois de uma longa carreira diplomática. Ele serviu como embaixador dos Estados Unidos junto a OEA entre 1989 e 1993. De 1995 a 1998 ele foi o enviado especial do governo dos Estados Unidos para o processo de paz que resultou em um acordo sobre a fronteira entre o Equador e o Peru. Em 2000 foi enviado especial da OEA para aliviar as tensões entre Honduras e Nicarágua. Nas conversações entre os Estados antes da renuncia havia um certo consenso quanto a possibilidade de uma Assembléia Extraordinária para eleger novo secretario /a antes do fim de ano.

 

Forte abraço,

 

Olmar

 

OS: abaixo notícia veiculada na imprensa.

 

 

 

El Tiempo Octubre 8 de 2004
2:05 p.m.
Escándalo de corrupción tumbó al secretario general de la OEA, Miguel Ángel Rodríguez

"Con humildad y dolor pido perdón por este difícil trance", afirmó en la carta de renuncia que presentó al Consejo Permanente, evaluador del caso.

La carta de Rodríguez, que será leída hoy en una sesión extraordinaria convocada al efecto por el Consejo Permanente, explica que durante estos días y, después de que se le relacionara con un caso de corrupción en Costa Rica, su país, se le abrieron dos caminos: permanecer en la secretaría, o renunciar.

En el documento al que ha tenido acceso la agencia de noticias EFE, Rodríguez indica: "renuncio al cargo de secretario general de la OEA a partir del próximo 15 de octubre".

El ex presidente de Costa Rica (1998-2002), Miguel Angel Rodríguez, ha sido acusado de recibir más de medio millón de dólares de una comisión ilegal que pagó la empresa francesa Alcatel tras ganar una licitación de 149 millones de dólares para instalar 400.000 líneas celulares durante su gobierno, entre 1998 y 2002.

Esta situación ha colocado a Rodríguez en una posición complicada para cumplir con sus tareas de secretario general de la OEA.

El presidente del Consejo Permanente, el panameño Arístides Royo, convocó a la reunión para las 2 de la tarde (hora colombiana).

El jefe de estado de Costa Rica, Abel Pacheco, le había solicitado a Rodríguez la dimisión por el escándalo de corrupción en su país natal.

El secretario general de la OEA y ex presidente de Costa Rica ha sido acusado en su país de recibir supuestas comisiones ilegales que pagó la empresa francesa Alcatel tras ganar una licitación de 149 millones de dólares para instalar 400.000 líneas celulares durante su gobierno, entre 1998 y 2002.

Esta situación puso a Rodríguez en una posición complicada para cumplir con sus tareas de secretario general de la OEA, cargo que asumió el pasado 15 de septiembre.

No obstante, actualmente se encuentra en la isla caribeña de Granada tras haber pasado por Haití, a donde viajó para conocer "in situ" los destrozos de los últimos huracanes que han azotado el Caribe.

Mientras, las autoridades costarricenses están a la espera de que el Ministerio Público formule cargos contra el ex gobernante para solicitar su destitución ante los otros estados miembros de la OEA.

Las presiones para que renunciara

El mandatario costarricense justificó la petición en “las gravísimas acusaciones'' contra Rodríguez durante su presidencia (1998-2003), como uno de los involucrados en un episodio de aparentes sobornos de la empresa francesa Alcatel.

“Le solicito que se separe enseguida de la secretaría y regrese al país a enfrentar las responsabilidades que correspondan. Asimismo le pido que plantee su renuncia ante el órgano competente en esa organización'', indica la carta de Pacheco.

“Creo que el país y el gobierno tenemos la legitimación moral para pedirle que, ante los órganos judiciales competentes, responda usted de manera clara, satisfactoria y contundente los cuestionamientos que se le han hecho'', agrega la nota de Pacheco.

También la Asamblea Legislativa de Costa Rica pidió la renuncia de Rodríguez a la secretaría general de OEA.

Una moción presentada por varios diputados fue aprobada por 42 votos a favor y sólo 4 en contra de los 46 legisladores que se encontraban presentes. El Parlamento tiene 51 diputados.

San José
Con AP, AFP y EFE 

 

 

 

 

Organización de los Estados Americanos
www.oas.org


CARTA DE RENUNCIA DEL SECRETARIO GENERAL DE LA OEA MIGUEL ANGEL RODRIGUEZ
8 de octubre, 2004

8 de octubre de 2004




Excelentísimo Señor Presidente:

La elección unánime como Secretario General de la Organización de Estados Americanos constituye el mayor honor que podría haber jamás recibido por parte de los Estados miembros.

Al asumir el cargo, hace unos días, lo hice con múltiples programas y proyectos, y con la convicción profunda y la esperanza firme de que, con base en los valores que guían a los pueblos de este nuevo continente, los Estados y la Secretaría General podríamos dar un nuevo impulso a nuestra acción interamericana: consolidar la protección de los derechos humanos, la democracia y la gobernabilidad; acelerar el crecimiento compartido y la disminución de la pobreza; asegurar la paz y consolidar la nueva visión de la seguridad hemisférica.

Durante los dos años previos me preparé para afrontar con eficiencia y eficacia esa responsabilidad. El propio 15 de Septiembre planteamos la primera etapa de la reestructuración de la Secretaria General, con el aporte y sacrificio generosos de nuestros funcionarios, para resolver la difícil situación presupuestaria que enfrentábamos, y focalizar la acción en las cuatro grandes áreas de acción mencionadas. A la vez se sentaron las bases para una administración por objetivos, a fin de destinar los recursos presupuestarios a las prioridades de la OEA, así como poder evaluar resultados y establecer incentivos apropiados.

En todas estas tareas y en lo mucho que en pocos días hemos ejecutado, encontré en los Estados miembros apoyo leal y sincero, consejo oportuno y verdadero deseo de progreso, tal como lo expresaron con determinación desde los más altos niveles de sus
gobiernos y sus representaciones ante la organización. Igual apoyo, consejo y determinación me dieron el Secretario General Adjunto, Embajador Luigi Einaudi, los funcionarios de la Secretaría y mi pequeño y consagrado equipo de asesores.
Creo de enorme importancia mantener, defender y profundizar estos cambios en beneficio de los ideales interamericanos de libertad, dignidad, justicia, solidaridad, paz y progreso. Y creo que quienes amamos la historia y aspiraciones de las Américas, la diversidad y riqueza de nuestras culturas y la bondad de sus gentes, debemos pedir a Dios su guía y dedicar nuestros mejores esfuerzos a la consecución de esos nobles cometidos.
El jueves de la semana pasada se me ha relacionado con una investigación sobre pagos a diversas personas efectuados por proveedores de entes públicos de Costa Rica.

Se me abrían dos caminos. Permanecer en la Secretaría para estar en capacidad de continuar impulsando las reformas preparadas con tanto cariño y tiempo, asumiendo a la vez en lo personal mi lucha por la exoneración de esos dichos, o separarme del cargo para consagrarme exclusivamente a mi defensa y la aclaración de los hechos ante las autoridades judiciales costarricenses.

Todos los estados diferentes a mi país a los que pude consultar en estos días, me ofrecieron su apoyo para optar por la primera opción y me recordaron la regla elemental de los derechos humanos de que nadie debe ser considerado culpable antes de serlo así declarado en juicio y que menos se podría asumir esa culpabilidad si ni siquiera se había planteado una acusación.

Pero los elementos me han llevado a una profunda reflexión sobre la conveniencia o no de esa alternativa. Por una parte deseaba cumplir con impulsar los proyectos que con tanta ilusión discutimos y ahora estamos lanzando. Por otra parte deseo evitar costos a mi familia y a la OEA y en estos días me he dado cuenta de que estaba subestimando el tiempo y el esfuerzo que tomará mi defensa en Costa Rica.

La OEA es una extraordinaria organización que en sus 115 años de existencia ha obtenido grandes logros de los que debemos estar orgullosos, y que constituyen motivo de aliento para enfrentar con decisión los enormes retos aún pendientes, para bien de las mujeres y hombres de este continente.

Por ello, no quiero someterla al costo de una cruel y larga persecución de su Secretario General no solo en estrados judiciales sino también en los medios, del mismo modo que no quiero hacer sufrir a mi amada familia el costo de una defensa a la distancia.

Desde el primer momento señalé que defenderé y aclararé los hechos ante las autoridades judiciales costarricenses, y así lo haré.

Por lo anterior y con profundo dolor que es solo comparable en su intensidad a la gratitud con Usted, Señor Presidente del Consejo Permanente, con sus colegas Embajadoras y Embajadores representantes permanentes, sus Jefes de Gobierno y sus Cancilleres, renuncio al cargo de Secretario General de la Organización de Estados Americanos a partir del próximo 15 de Octubre.

Ocuparé los días que restan en el ejercicio del cargo para transferir toda la responsabilidad y la información al Señor Secretario General Adjunto.

Con humildad, dolor y angustia pido a Uds. y a sus países perdón por hacerles pasar por este difícil trance y espero que mi decisión contribuya a que la Organización pueda enfocar toda su atención en las altas tareas que le han sido encomendadas.

Pido a Dios que guíe los pasos del Consejo Permanente, del Secretario General Adjunto y de los funcionarios de la Secretaría General para que nuestra América avance con firmeza en la vivencia de nuestros valores para beneficio de todas y todos los americanos y para luchar contra la pobreza, la exclusión y la inequidad.

Con las muestras de mi mayor consideración y estima personal,



Miguel Ángel Rodríguez

Excelentísimo señor
Arístides Royo
Presidente
Consejo Permanente
Organización de Estados Americanos